
Yuki abordó el avión al instante y volvió a quedarse dormido. La voz de la sobrecargo lo despertó cuando le dijo que ya habían llegado a Sidney y que tenía que ir a la Casa de la Opera al día siguiente a las 8:30 pm.
Eiri llegó a pensar que tal vez ya no habría más disfraces chistosos que lo acosaran, pero pensó mal, ya que al descender del avión y pasar por migración, lo abordó un koala. Entendí bien, ¿dijo koala? Ja ja ja, la secuestradora va mejorando.
Al llegar a la salida del aeropuerto, la koala dejó solo a Yuki pero no sin antes darle una nota: “ve al hotel Swissotel Sydney, y te hospedarás en el penhouse. Tienes suerte, conocerás mi voz y tendrás un linda sorpresa ... nos vemos. Atte. tu secuestradora favorita”. Nuestro novelista tomó un taxi que lo estaba esperando. Esta historia se está tornando aburrida, o al menos eso pensó la secuestradora, así que por eso planeó una linda travesura para Yuki.
Cuando llegó al hotel, hasta la secuestradora se sorprendió, no planeó ninguna travesura, era hora de dejarlo descansar, mucho tiempo sin ver a su esposa, viajando día tras día, se vuelve cansado.
Como la hora de ir a la Casa de la Ópera es a las 8:30 pm, Yuki no sabía que hacer, no había recibido instrucciones, pensó que la secuestradora ya se estaba tardando. ¿Estaría sufriendo del síndrome de Estocolmo?
Mientras tanto en Disneylandia, Shuichi se encontraba tomandose fotos con Mickey y la que las tomaba era América, la otra secuestradora. -Sigue así, Shuichi, la cámara te ama-.
Como Shuichi corría demasiado rápido, América tenía que traerlo una correa por todo el parque de atracciones. Cuando repentinamente la correa se rompió, la secuestradora entró en pánico y se puso a gritar que había perdido a su perrito Shuichi.
La secuestradora para atraer a Shuichi de nuevo, gritó por el altavoz del parque: “si no sales Shuichi, violaré a Yuki”. Y en ese mismo instante la casa de Mickey estalló en pedazos; Shuichi salió gritando: “deja a mi miaugatito en paz, es sólo mío”.
Así fue como decidió meterlo a una jaula y darle de regalo fotos de Yuki en el baño, durmiendo y demás y llevarselo a las Islas Fiji. Para llegar ahí tuvieron en barco, pero Shuichi se mareó y empezó a volver el estómago y gritó: “Kumagoro tuvo la idea, te amo, Yuki, vuelve”.
Cuando Yuki decidió darse un baño para ir a la Casa de la Ópera, en ese instante alguien tocó la puerta. Al abrirla estaba uno de los empleados del hotel sosteniendo un smoking y un celular.
Al entregarselos e irse sonó el celular y se escuchó la siguiente voz: “hola Yuki, por fin nos conoceremos oficialmente, a las 7 estaré esperándote en el lobby del hotel, hoy no iré disfrazada, me vestiré bonita para ti, hoy sólo serás mío, Shuichi puede esperar, ¿verdad?”. Yuki pensó que tal vez la situación no podía empeorar más de lo que ya estaba.
Nota de la secuestradora
Hago aquí un pequeño parentesis para aclarar porque la historia se ha estado tornando un poco lenta o porque no hay cosas emocionantes como disfraces chistosos. La verdad, yo amo de Eiri y por eso quiero tener una “cita” con él, aunque sea en esta historia; no estoy loquita, sólo quiero hacerlo un poco más real. Y si acaso leen que me describo como una linda chica, no se rían, recuerden, esto es sólo una historia. Aclarado ya el punto, volvamos a la historia.
Yuki pensó que se iba a topar con una mujer vestida extravagantemente, pero se equivocó. Al salir del ascensor y dirigirse al lobby se topó con una horda de mujeres que no dejaban de decirle que estaba muy guapo, que era todo un galán. Eiri se asustó porque todas las mujeres lo acosaban. No sé supo como y ni la secuestradora lo entiende tampoco, como pudo zafarse de todas ellas.
Eiri se dirigió al lobby pero no había ninguna mujer ahí, entonces fue a recepción a ver si le habían dejado una nota.
En ese instante, una voz tierna lo llamó por su nombre: Eiri. Al voltearse para ver a la persona que lo había tenido secuestrado tanto tiempo, quedó sorprendido porque él no esperaba a una mujer tan linda.
-¿Nos vamos?- dijo la mujer. Al salir del hotel, un lindo Mercedes negro los esperaba. Cabe aclarar que este tipo de autos son los preferidos de nuestro novelista.
La primera pregunta de Eiri era para saber cual era el nombre de la secuestradora y el por qué del mismo. La mujer le contó lo siguiente con una condición:
“Mi querido Yuki, el secuestro no se hubiera llevado a cabo de no ser porque obtuvimos los fondos necesarios para hacerlo. Todo fue patrocinado por Pipetas Viajadín, Chocolates Viajadín, Telefónica Viajadín y Pipeta's Production (la secuestradora sacaba de su bolso cada producto de la marca que mencionaba) es por eso que tuvimos dinero a montones para llevarte de “paseo” a cada lugar que queriamos. Era como tipo promoción para las empresas, pero claro, esto nunca saldrá en televisión ni en los periódicos, sólo fue porque les caimos bien y decidieron ayudarnos”.
Lo que Yuki no sospechaba, era que las secuestradoras eran dueñas de las empresas que acababa de mencionar.
La secuestradora le recordó la condición. Yuki pensó que sería algo terrible pero se equivocó, la condición era un beso.
Nota de la secuestradora:
Kyaaaaa ... !!! Qué emocionante ... !!!
Cuando llegaron a la Casa de la Ópera la linda chica le dijo que verían El Lago de los Cisnes, ya que siempre había querido verlo completo (es que cuando lo vio estaba en las Fiestas del Pitic y sólo fue un pedacito ja ja ja).
Como era de esperarse, tuvieron los mejores lugares en el lugar. Todo hubiera sido normal a no ser porque la chica (que siente que vive en un manga) estaba sobreactuando cuando vio el cuarteto de cisnes bailar su solo.
Lo bueno de esto, es que Yuki se tranquilizó porque se dio cuenta de que su secuestradora no le haría daño a él ni tampoco a Shuichi, que por cierto, ¿dónde está?
Nuestro amigo y esposa de Eiri se encuentra ya en una isla esperando a su amado.
Al terminar la presentación, Yuki y la chica se dirigieron a cenar, ya que ella se estaba muriendo de hambre ... ja ja ja ... en eso, le tuvo que preguntar su nombre, porque no se lo había dicho. Su nombre fue, es y será ... Ángeles.
Al llegar al restaurant Capitán Torres, que había sido reservado en su totalidad porque la chica ya no quería estar hablando en inglés y ya quería algo en mexicano, aunque sea en castellano.
La secuestradora se quedó atónita porque Yuki le dio un beso inesperadamente.
Nota de la secuestradora:
Me muero ... !!! Te Amo, Yuki ... !!! pero no se lo digan o se arruina la historia.
La chica no pudo ni comer agusto porque aún seguía impactada, pero Eiri rompió el silencio preguntandole que si ya se iba a acabar el viaje por el mundo. En eso, la mujer le dijo que sólo le hacía falta por visitar un lugar, y ese lugar es: Las Islas Fiji.
Eiri llegó a pensar que tal vez ya no habría más disfraces chistosos que lo acosaran, pero pensó mal, ya que al descender del avión y pasar por migración, lo abordó un koala. Entendí bien, ¿dijo koala? Ja ja ja, la secuestradora va mejorando.
Al llegar a la salida del aeropuerto, la koala dejó solo a Yuki pero no sin antes darle una nota: “ve al hotel Swissotel Sydney, y te hospedarás en el penhouse. Tienes suerte, conocerás mi voz y tendrás un linda sorpresa ... nos vemos. Atte. tu secuestradora favorita”. Nuestro novelista tomó un taxi que lo estaba esperando. Esta historia se está tornando aburrida, o al menos eso pensó la secuestradora, así que por eso planeó una linda travesura para Yuki.
Cuando llegó al hotel, hasta la secuestradora se sorprendió, no planeó ninguna travesura, era hora de dejarlo descansar, mucho tiempo sin ver a su esposa, viajando día tras día, se vuelve cansado.
Como la hora de ir a la Casa de la Ópera es a las 8:30 pm, Yuki no sabía que hacer, no había recibido instrucciones, pensó que la secuestradora ya se estaba tardando. ¿Estaría sufriendo del síndrome de Estocolmo?
Mientras tanto en Disneylandia, Shuichi se encontraba tomandose fotos con Mickey y la que las tomaba era América, la otra secuestradora. -Sigue así, Shuichi, la cámara te ama-.
Como Shuichi corría demasiado rápido, América tenía que traerlo una correa por todo el parque de atracciones. Cuando repentinamente la correa se rompió, la secuestradora entró en pánico y se puso a gritar que había perdido a su perrito Shuichi.
La secuestradora para atraer a Shuichi de nuevo, gritó por el altavoz del parque: “si no sales Shuichi, violaré a Yuki”. Y en ese mismo instante la casa de Mickey estalló en pedazos; Shuichi salió gritando: “deja a mi miaugatito en paz, es sólo mío”.
Así fue como decidió meterlo a una jaula y darle de regalo fotos de Yuki en el baño, durmiendo y demás y llevarselo a las Islas Fiji. Para llegar ahí tuvieron en barco, pero Shuichi se mareó y empezó a volver el estómago y gritó: “Kumagoro tuvo la idea, te amo, Yuki, vuelve”.
Cuando Yuki decidió darse un baño para ir a la Casa de la Ópera, en ese instante alguien tocó la puerta. Al abrirla estaba uno de los empleados del hotel sosteniendo un smoking y un celular.
Al entregarselos e irse sonó el celular y se escuchó la siguiente voz: “hola Yuki, por fin nos conoceremos oficialmente, a las 7 estaré esperándote en el lobby del hotel, hoy no iré disfrazada, me vestiré bonita para ti, hoy sólo serás mío, Shuichi puede esperar, ¿verdad?”. Yuki pensó que tal vez la situación no podía empeorar más de lo que ya estaba.
Nota de la secuestradora
Hago aquí un pequeño parentesis para aclarar porque la historia se ha estado tornando un poco lenta o porque no hay cosas emocionantes como disfraces chistosos. La verdad, yo amo de Eiri y por eso quiero tener una “cita” con él, aunque sea en esta historia; no estoy loquita, sólo quiero hacerlo un poco más real. Y si acaso leen que me describo como una linda chica, no se rían, recuerden, esto es sólo una historia. Aclarado ya el punto, volvamos a la historia.
Yuki pensó que se iba a topar con una mujer vestida extravagantemente, pero se equivocó. Al salir del ascensor y dirigirse al lobby se topó con una horda de mujeres que no dejaban de decirle que estaba muy guapo, que era todo un galán. Eiri se asustó porque todas las mujeres lo acosaban. No sé supo como y ni la secuestradora lo entiende tampoco, como pudo zafarse de todas ellas.
Eiri se dirigió al lobby pero no había ninguna mujer ahí, entonces fue a recepción a ver si le habían dejado una nota.
En ese instante, una voz tierna lo llamó por su nombre: Eiri. Al voltearse para ver a la persona que lo había tenido secuestrado tanto tiempo, quedó sorprendido porque él no esperaba a una mujer tan linda.
-¿Nos vamos?- dijo la mujer. Al salir del hotel, un lindo Mercedes negro los esperaba. Cabe aclarar que este tipo de autos son los preferidos de nuestro novelista.
La primera pregunta de Eiri era para saber cual era el nombre de la secuestradora y el por qué del mismo. La mujer le contó lo siguiente con una condición:
“Mi querido Yuki, el secuestro no se hubiera llevado a cabo de no ser porque obtuvimos los fondos necesarios para hacerlo. Todo fue patrocinado por Pipetas Viajadín, Chocolates Viajadín, Telefónica Viajadín y Pipeta's Production (la secuestradora sacaba de su bolso cada producto de la marca que mencionaba) es por eso que tuvimos dinero a montones para llevarte de “paseo” a cada lugar que queriamos. Era como tipo promoción para las empresas, pero claro, esto nunca saldrá en televisión ni en los periódicos, sólo fue porque les caimos bien y decidieron ayudarnos”.
Lo que Yuki no sospechaba, era que las secuestradoras eran dueñas de las empresas que acababa de mencionar.
La secuestradora le recordó la condición. Yuki pensó que sería algo terrible pero se equivocó, la condición era un beso.
Nota de la secuestradora:
Kyaaaaa ... !!! Qué emocionante ... !!!
Cuando llegaron a la Casa de la Ópera la linda chica le dijo que verían El Lago de los Cisnes, ya que siempre había querido verlo completo (es que cuando lo vio estaba en las Fiestas del Pitic y sólo fue un pedacito ja ja ja).
Como era de esperarse, tuvieron los mejores lugares en el lugar. Todo hubiera sido normal a no ser porque la chica (que siente que vive en un manga) estaba sobreactuando cuando vio el cuarteto de cisnes bailar su solo.
Lo bueno de esto, es que Yuki se tranquilizó porque se dio cuenta de que su secuestradora no le haría daño a él ni tampoco a Shuichi, que por cierto, ¿dónde está?
Nuestro amigo y esposa de Eiri se encuentra ya en una isla esperando a su amado.
Al terminar la presentación, Yuki y la chica se dirigieron a cenar, ya que ella se estaba muriendo de hambre ... ja ja ja ... en eso, le tuvo que preguntar su nombre, porque no se lo había dicho. Su nombre fue, es y será ... Ángeles.
Al llegar al restaurant Capitán Torres, que había sido reservado en su totalidad porque la chica ya no quería estar hablando en inglés y ya quería algo en mexicano, aunque sea en castellano.
La secuestradora se quedó atónita porque Yuki le dio un beso inesperadamente.
Nota de la secuestradora:
Me muero ... !!! Te Amo, Yuki ... !!! pero no se lo digan o se arruina la historia.
La chica no pudo ni comer agusto porque aún seguía impactada, pero Eiri rompió el silencio preguntandole que si ya se iba a acabar el viaje por el mundo. En eso, la mujer le dijo que sólo le hacía falta por visitar un lugar, y ese lugar es: Las Islas Fiji.
La próxima entrega se realizará en menos de lo que piensan, el viaje de Yuki se encuentra en su etapa final. Entonces, ¿ya podrá ver a su amado Shuichi?
Su secuestradora favorita ... Matsumoto Ángeles =)
Su secuestradora favorita ... Matsumoto Ángeles =)
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